¿Imprescindibles? ¿Eso es bueno?

Sinceramente empiezo a dudar de ello. Hay muchos profesionales que basan su negocio en hacerse de alguna manera imprescindible. He conocido algunos que programaban el fallo para que les llamaran y así justificar su existencia. Pero cuando uno entra en la función pública le cuentan que eso pasa a la historia, que uno va a vivir mejor.

Pues uno no sé cómo vivirá, pero sé de otros que vivían mucho mejor cuando trabajaban en el sector privado, donde como consultor externo, asesoraba, ayudaba, pero el problema real era del que se quedaba en la organización, es decir, del funcionario o funcionaria de turno que era responsable de que aquello se mantuviera a flote.

Cuando estás fuera piensas que dentro te comerías el mundo, pero cuando estás dentro y te comes el mundo, piensas si realmente era necesario llegar a ser tan “impulsivo”. 

En nuestro ayuntamiento, en 4 años hemos pasado de gestión en papel tradicional con aplicaciones poco o nada integradas, a una integración casi completa, servicio prácticamente en su totalidad electrónico (paperless le dicen por ahí), con servicios orientados al ciudadano, aplicaciones móviles, redes WI-FI, y un largo etc. La revolución ha sido enorme, y los cambios han sido rápidos y en muchos casos han causado verdadera conmoción.

Por encima del sufrimiento que supone la modernización, las mejoras y los resultados han sido espectaculares, permitiendo un mayor control y una reducción del tiempo de tramitación que ronda entre un 60 y un 70% de mejora, más el ahorro de más de 80% en coste de consumibles.

Bien, estamos en la e-Administración ¿Y ahora? Pues ahora pasa que todas las preguntas de tramitación, incidencias, consultas, mejoras o modificaciones pasan por el departamento de informática. Y si el sistema se cae, el ayuntamiento literalmente se paraliza. Esto evidentemente causa excesivo estrés en el que escribe y entiendo que en más de un responsable de departamento que tiene que estar localizable y disponible mientras el sistema esté en marcha, es decir: las consabidas 24x7x365.

Si a eso añadimos un sistema en continuo cambio y evolución que implica gran cantidad de incidencias, el día a día se convierte en un continuo camino de tapar agujeros y poner parches. ¿Hasta cuando? Probablemente hasta siempre. O quizás hasta que se considere que el profesional TIC empieza a ser más importante de lo que algunos pensaban. 

Espero que nos dure la salud, 

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Cuestiones acerca del Sistema de Tramitación Electrónica

Ante una serie de problemas acaecidos en nuestro Sistema de Tramitación Electrónica (STE), nos han surgido una serie de dudas existenciales en si nuestra manera de abordar el problema es el adecuado o no.

Los problemas sucedidos han sido diversos, pero la sensación de llevar sobre los hombros todo el sistema de tramitación de expedientes de la organización es demasiado pesada. Es decir, si el sistema falla, que es responsabilidad del departamento de informática, el ayuntamiento se paraliza, y eso desde luego no es admisible.

Y los fallos pueden ser estructurales (de hardware), pueden ser de diseño o pueden ser de errores de la aplicación, pero al final el problema es el mismo.

Los errores de caídas del sistema por motivos de hardware o sistemas operativos son mínimos. En todos estos años se pueden contar con los dedos de una mano estas caídas. Los errores en la aplicación sin embargo son mucho más y no podemos controlarlos puesto que en este caso depende de la empresa suministradora del software, y no tenemos suficiente estructura como para someter a testeo las versiones que esta empresa libera y que por otro lado necesitamos puesto que incorporan importantes mejoras que nosotros mismos hemos reclamado.

Esto último nos hace plantearnos que el ayuntamiento administrativamente deberia tener un plan B ante estos fallos. Alguna herramienta administrativa que permitiera generar documentación en papel que luego se incorporara al sistema aunque fuera a posteriori. Y en ello estamos.

Pero finalmente hay un problema que me preocupa más, y es saber si la estrategia de diseño de procesos es la adecuada o deberíamos replantear este asunto. Y de nuevo volvemos a lo comentado en otros post de este blog. ¿Procesos genéricos o proceosos ad-hoc? El hecho de no tener procesos genéricos provoca muchos problemas de encorsetamiento al usuario que continuamente busca atajos molestos o me reclama que vaya “parcheando” ya sea el diseño o la ejecución de los mismos. Si vamos parcheando es evidente que el diseño no es el adecuado.

Pero por otro lado todos aquellos procesos que aún no han sido diseñados son reclamados por parte del usuario para así “hacerles la vida más fácil”. Al final ¿Que es lo mejor?

Según he comentado con mis compañeros, pues depende. Hay usuarios que preferirán unas cosas a otras, pero al final a nosotros nos toca tomar decisiones. Cuando hacemos procesos genéricos o abiertos podemos perdernos mucho detalle que nos permitiría fácilmente obtener indicadores. Además el número de fallos o de expedientes que se tramiten erróneamente es mucho menor. Al final hay que valorar que es lo que conviene en cada caso sin obsesionarse ni por un método ni por otro.

Se admiten comentarios, como siempre.

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Retornando a la Universidad

Este año he decidido ante la oferta de la UPV, mi antigua universidad, realizar el curso puente para ingenieros técnicos, de cara a la obtención del Título de Grado en Ingeniería Informática. Los motivos a priori son dos: uno, retomar las relaciones con la universidad, por temas de reciclaje, investigación, nuevas tendencias y posibles colaboraciones entre dicha universidad y nuestro ayuntamiento, y por otra, para que engañarnos, obtener una titulación que me permitirá optar a escala profesional A1.

Sin embargo está siendo muchísimo más duro de lo que pensaba. Mis referencias eran de compañeros que habían hecho este curso en otras titulaciones (Ingenieria Mecánica, Arquitectura…) donde me decían que estaban las convalidaciones regladas y que resultaba bastante sencilla la obtención de dicho título. Pero para mi sorpresa no ha sido así. 

Primero, hay bastante descontrol en la organización de la titulación porque se nota que se hizo deprisa y corriendo (y nos lo confirman nuestros profesores). Segundo, hay falta de medios a pesar de que el curso es bastante caro (las tasas han subido más de un 50%). Nos reducen el tiempo de docencia a la mitad pero nos exigen igual que al resto. Y finalmente a día de hoy no se sabe nada de nuestras convalidaciones por experiencia profesional, que nos permitiría ir un poco más desahogados.

En resumen, si alguien está pensando en hacer esto en los próximos años, o que se lo piense muy bien o que busque otras alternativas en otras universidades que lo tengan mejor pensado que en la UPV. El lunes me reúno con el jefe de estudios, pero no tengo demasiada fe en que esto cambie…

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